Confundirse, esconderse o perderse

(publicado en soitu.es el día 15-10-2009)

Camuflajes. Exposición colectiva. La Casa Encendida. Ronda de Valencia, 2 Madrid. Comisarios: Maite Méndez Baiges y Pedro Pizarro. Hasta el 1 de Noviembre de 2009.

Francesca Woodman, “Untitled”, 1980, Silver Gelatin Print, Courtesy: La Casa Encendida, Madrid.

Confusión y mímesis son dos de los rasgos más típicos de nuestra época actual. Tanto en las formas como en los discursos. Quizá sea justo por ello, pues, que las más de sesenta obras que componen esta exposición en La Casa Encendida de Madrid nos resultan (en general) tan familiares y divertidas a la vez. Esto es, básicamente, porque las sentimos excepcionalmente cercanas y las entendemos sin falta de un gran esfuerzo. Espejos de una realidad contemporánea que a veces nos desorienta – otras veces nos asombra o preocupa, pero también nos fascina y seduce – estas obras abordan el tema del camuflaje en sus múltiples facetas, concretas y metafóricas. Es decir, en tanto que posible conducta de defensa conciente (vía de huida) a fin de sobrevivir, pasando desapercibidos (como en el mundo animal); como sufrida e indeseada condición de deshumanización, consecuencia nefasta de fenómenos – incomunicabilidad, alienación, estandardización, conformismo etc. – que, hoy más que nunca, amenazan con aniquilar nuestra identidad subjetiva dentro del mare magnum de la globalización material y simbólica; o bien como aspiración a conformarse con un “fondo” del que se quiere participar a toda costa.

En esta muestra, curada por Maite Méndez Baiges y Pedro Pizarro, el tema del camuflaje se aproxima a partir de las propuestas creativas de 33 artistas que, con lenguajes plásticos muy diferentes, reflejan actitudes distintas hacia el mismo asunto. Las que vemos son obras en ocasiones literalmente miméticas, en otras introspectivas e intimistas, provocativas, deconstructivas, críticas o incluso explícitamente polémicas. De hecho, los artistas seleccionados – procedentes de contextos geográficos e culturales bastante heterogéneos – representan muy bien la versión contemporánea de la eterna inquietud del hombre que interactúa directamente con los elementos de su entorno de referencia. Es decir, con sus conformaciones naturales, con sus estructuras artificiales, con los demás seres humanos, con sus sentimientos y emociones, con su imaginario y sus valores.

Se trata de una exposición en su conjunto bien composta, con obras de buena calidad. En gran parte de ellas se pueden encontrar interesantes momentos evocadores y soluciones, estéticas y conceptuales, en ocasiones sorprendentes. Si bien aparezcan de vez en cuando también pinturas e instalaciones, las obras son en prevalencia en formato fotográfico y vídeo. Entre las más sugestivas cabe mencionar sin duda las poéticas fotografías de Francesca Woodman, en las que la atormentada artista norteamericana recreó sus típicas atmósferas oníricas que traducen en imágenes una suerte de anhelo a la metamorfosis surrealista del cuerpo humano, o a su disolución dentro del fondo escenográfico. Asimismo merecen atención los vídeo de la serie Living Pictures de Monica Dunchan y Lara Odell; el proyecto Old City Suit/Street Surveillance Camera Project, realizado en las calles de Jerusalén por Desiree Palmen (artista holandesa que en sus obras aproxima el tema del camuflaje de manera bastante continuativa) y las fotografías irónicas (de gran formato en blanco y negro) del japonés Yasumasa Morimura que en A Requiem for the XX Century del 2006 juega a camuflarse – disfrazado de protagonista de imágenes celebres – dentro de dos de los tópicos más relevantes del imaginario y de la cultura visual occidental del siglo pasado: la guerra de Vietnam (Vietnam War, 1968) y el caso del asesinato de JFK (Oswald, 1963).

En realidad son varias las obras que merecen atención, puesto que se trata de una selección bastante significativa; algo que, junto a la elección llamativa del tema, justifica el éxito de la muestra en términos de participación de público. Nos limitamos a recordar la instalación escultórica, en forma de luminoso tótem pop, Atrapada en la red de Sonia La mur, que nos estimula sobre la situación de la mujer en el entorno simbólico y material de los contextos metropolitanos occidentales. También cabe mencionar las fotografías de la serie Camaleon de Gina Zacharias; así como las obras de Joan Fontcuberta y Alfredo Jaar. Se trata, en conclusión, de una exposición que merece ser vista. Cuando menos, para reflexionar, además que sobre los interesantes logros acerca de las actuales maneras de tratar artísticamente este tema, también sobre aquellas estrategias personales de camuflaje que cada cual de nosotros practica, día tras día, a fin de sobrevivir en su propia rutina cotidiana.

 

Artículos relacionados:

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s